Sagrado Corazón de Jesús
Hoy la Iglesia Católica celebra la festividad del Sagrado Corazón de Jesús. Aquí una reseña que nos hace llegar Angélica Diez, Misionera de la Inmaculada Padre Kolbe.
La Iglesia dedica todo junio al Sagrado Corazón de Jesús, invita a tener la mirada de Cristo sobre la humanidad y a actuar con los sentimientos de su Corazón, sobre todo para aliviar el sufrimiento de los más débiles. El Corazón de Cristo simboliza su centro personal, desde el que brota su amor por la humanidad: es el misterio del corazón de Dios que se conmueve y derrama su amor sobre todos los hombres y mujeres del mundo, de todos los tiempos.
Esta devoción –siempre presente en la espiritualidad cristiana-, se renovó en el siglo XVII con las revelaciones a santa Margarita María de Alacoque –de la Orden de la Visitación de Santa María- y su interpretación por parte de san Claudio de La Colombière SJ. En 1856 el Papa Pío IX proclamó la fiesta del Sagrado Corazón; posteriormente, en 1889, León XIII reforzó su importancia elevándola a solemnidad.
Santa Margarita María de Alacoque recibió la primera visita de Jesús en 1673, en la cual compartió con ella los sufrimientos de su Corazón rebosante de amor por el Padre y por toda la humanidad, le dijo: "Mi divino corazón está tan apasionado de amor por la humanidad que, incapaz de contener en sí mismo las llamas de su ardiente caridad, debe difundirlas. Te he elegido para este gran proyecto”. En la segunda visión el corazón de Jesús apareció en un trono de llamas, rodeado de una corona de espinas; en la tercera visión Margarita contempló a Cristo resplandeciente de gloria, con rayos de luz que salían de su pecho y se expandían, Jesús le pidió que comulgara cada primer viernes de mes durante nueve meses consecutivos; en la cuarta visión, le pidió que se instituyera una fiesta para honrar su Corazón y reparar, mediante la oración, las ofensas que recibe; Santa Margarita María también recibió una gran promesa de perdón: quien se acerque dignamente a la Eucaristía y comulgue durante nueve meses consecutivos el primer viernes del mes, recibirá el don de la perseverancia final, terminará su vida con la gracia de los sacramentos y de la remisión de sus ofensas a Dios y al prójimo.
La relevancia del Sagrado Corazón en la vida de la Iglesia se evidencia en la devoción popular y en el hecho de que cuatro Papas le han dedicado una encíclica: León XIII escribió Annum sacrum en 1899 en la cual consagra toda la humanidad al Corazón de Jesús; en 1928, Pío XI, en Miserentissimum Redemptor, invitó a reparar con gestos de amor las heridas causadas al Corazón de Cristo por nuestros pecados; Pío XII, en 1956, en Haurietis aquas, profundizó en la base teológica de la devoción al Sagrado Corazón; el Papa Francisco, en 2024, escribió Dilexit nos en la que propone la devoción al Corazón de Cristo como respuesta a la cultura del descarte y la indiferencia y una nueva profundización en el amor de Cristo representado en su santo Corazón e invita a renovar nuestra auténtica devoción recordando que en el Corazón de Cristo “podemos encontrar todo el Evangelio” porque es en su Corazón donde “finalmente nos reconocemos y aprendemos a amar”.
Al día siguiente de la solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús se celebra la memoria del Corazón Inmaculado de María. San Juan Pablo II afirma que esta devoción “tiene una importancia capital, porque amando su Hijo a toda la humanidad, María interviene singularmente como un instrumento que nos conduce hacia Él. De María aprendemos a amar a Cristo, su Hijo y el Hijo de Dios… De ella aprendemos a ser siempre fieles, a confiar en que la Palabra de Dios se cumplirá en nosotros, que nada es imposible para Dios.”
Colaboración de las Misioneras de la Inmaculada, Padre Kolbe





















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